Por qué buscar compañeros de piso sigue siendo difícil
Buscar compañero de piso —o compañera de piso— en España funciona hoy igual que hace 20 años: publicas en Idealista o en un grupo de WhatsApp, recibes mensajes de desconocidos, quedáis en el piso, y decides basándote en una conversación de 30 minutos y la intuición del momento. El resultado es aleatorio.
La mayoría de conflictos en pisos compartidos no vienen de personas malas. Vienen de personas incompatibles: uno que madruga y el otro que llega de madrugada; uno que necesita silencio para trabajar y el otro que tiene la música alta; uno que limpia compulsivamente y el otro que limpia cuando "ya toca".
Goodbye Mama construyó el matching para que esa compatibilidad se mida antes de que empiece la conversación, no después de que empiece la convivencia.
