Por qué existe la fianza y qué la hace obligatoria
La fianza en un contrato de alquiler de habitación no está regulada por la LAU (que aplica a vivienda completa), sino por el Código Civil. Esto significa que, técnicamente, las partes pueden acordar cualquier importe de fianza o incluso no tenerla.
En la práctica, la fianza existe porque protege al propietario de dos riesgos concretos:
1. Daños al espacio arrendado que superen el desgaste normal por uso.
2. Meses de alquiler impagados al final de la convivencia.
Sin fianza, el propietario tiene menos garantía ante estos riesgos. Por eso la oferta de habitación sin fianza es escasa y, cuando existe, suele venir acompañada de otras condiciones compensatorias.
